¡Moscatel seco!

Hace tiempo que los vinos de Juan Gil se merecen una entrada en este blog pero, inexplicablemente, el momento oportuno no llega. Quizás, el hecho poco inusual de encontrar un vino de Moscatel seco monovarietal (de un sólo tipo de uva) me ha puesto finalmente entre la espada y el teclado del ordenador.

La Moscatel está, a mi parecer, demasiado relegada a los vinos dulces y coupages (mezclas), una tarea nada despreciable pero que tiene connotaciones de “liga menor” por el absoluto dominio de los vinos secos. Esta propuesta de Juan Gil me parece sobresaliente y necesaria. Precisamente, la Moscatel es una cepa con mucha historia en el mediterráneo romano y con una capacidad aromática extraordinaria, además, es la única que se puede consumir como vino, pasa o simplemente como fruta. Demasiadas virtudes como para ignorarla. La reivindico!

Cata: limpio, blanco marfil. Azahar, miel, humo, menta, moho de curación.  Buena acidez, equilibrado, persistente.

Maridaje: ensaladas en general, cus-cus, pescado frito, aperitivos y charlas. Lecturas clásicas griegas (Homero, Plauto, etc.) o música etno-jazz como Zakir Hussain o Ali Khan.
 

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