Por fin el film

El documental “Desconstruyendo el vino catalán” en el que hemos participado activamente como co-guionistas y asesores en la edición ya está disponible en Filmín tras ganar el premio “Arrels” en el Festival Most, uno de mayor prestigio sobre el vino.

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Deconstruyendo el vino catalán


Cuando me enteré que se estaba haciendo un documental sobre el vino en mi tierra y que además estaban abiertos a colaboraciones, me dije, ahí me tiro de cabeza, pues nada más gratificante es poder unir la profesión de uno con su pasión.

Raul me presentó el proyecto, ya llevaban un par de años de realización pero todavía no habían encontrado la forma de hacer de ese material un film. Así que, desechamos los intentos de guion anteriores y nos acomodamos en mi balcón con el portátil y, a la brisa del mar, rescribimos la película desde cero. Fue un trabajo de varios días, charlando, depurando ideas y pensando la estructura, ah, y por supuesto, refrescando las neuronas con vino catalán.

Quemada la etapa de guionaje (en el documental se suele hacer después del rodaje), el montaje ya está en marcha. Aún, queda mucho camino, pero ya todo parece cuesta abajo. Ya os informaré cuando y donde se podrá ver el film.

Enlace a “Deconstruint el vi català”

Sangre y vino

Esta película es indispensable para los amantes del cine negro. Tiene como intérpretes un abanico de estrellas como Michael Cain (Premio en San Sebastián) que sostienen la tensión y el ritmo intenso.

El film mezcla el negocio de la importación de vino en Miami con un robo de guante blanco que se interpondrá entre el matrimonio y la amante del protagonista, Jack Nicholson. Disfruten la película con un vino noir yanqui, pues el género lo require, como por ejemplo un Pinot.

Cuento de otoño


En la poca filmografía vinícola se encuentran aún menos films de arte y ensayo o “de autor”. Cuento de otoño forma parte de la tetralogía de las estaciones del año de uno de los más célebres directores franceses, Eric Rohmer.

Éste es un film clásico donde los personajes construyen un argumento pausado e introspectivo que habla sobre la madurez, el amor, la soledad, el orgullo, y todo esto, en una escenografía vinícola del valle del Ródano.

Cuento de otoño no es para todos los gustos, sino para los más cinéfilos pues la trama se va escanciando lentamente y, como los vinos de guarda, los aromas son muy pulidos. Beban una copa de un vino de la misma región para acompañar la proyección ya que la sugestión será inevitable.

Enlace a Conte d’automne

Un buen año

Este es el título de uno de los films más flojos de Ridley Scott (Aliens, Blade Runner, Gladiator, Thelma y Louise). Sin embargo, es un film que habla de las virtudes saludables del vino: las ganas de vivir bien y en harmonía con el terruño.

Un buen año es una película para domingo por la tarde, fácil, emotiva, previsible. Russel Crowe interpreta a un broker inglés que hereda un viñedo en Francia. Su intención es venderlo pero si lo hace venderá con él su pasado lleno de afecto. Este dilema provocará situaciones cómicas y un final que se anuncia desde el principio del film.

Entre copas

Hay poca filmografía sobre el vino, así que, cuando hay una película que trata abiertamente sobre el milagro de la uva, nos alegramos infinitamente. Entre copas (Sideways) es un film de Alexander Payne, el director de A propósito de Schmidt con Jack Nicholson.

Entre copas es un film sencillo, sobre dos colegas que pasan una semana en la región vinícola de California antes de que uno de ellos se despose. Uno es escritor frustrado, el otro actor de culebrones, los dos forman una pareja esperpéntica con ganas de marcha y de reencontrarse como viejos amigos que son. El film es una tragicomédia espléndida para un sábado por la noche y como alternativa al fútbol.

Visconti y el champagne

Luchino Visconti fue uno de los más grandes directores de todos los tiempos. Un comunista aristócrata que representó como nadie la decadencia europea. Sus films fueron como novelas del xix, realistas y románticas, políticas y psicológicas, extensas y poéticas.

Los maestros son perfeccionistas en su trabajo y Visconti también lo fue. En la falsedad del cine, donde las fachadas son de cartón-piedra y el champagne zumo de manzana con agua carbonatada, Visconti no permitió que sus actores trabajaran en una escenografía ficticia. Su obsesión le condujo a llenar los armarios con ropa y a usar vino espumoso de verdad. Se dice que en algún film se gastó más en champagne que en película de celuloide, materia primera carísima para rodar.

Tal vez sea esto otra de las leyendas que envuelven de color y perfume las obras de los maestros, pero a mí me gusta creerlo, y no sólo eso. Atribuyo a estas condiciones reales de trabajo el magnífico trabajo de Helmut Berger, Dirk Bogarde, Chalotte Rampling, Alain Delon, entre los muchos actores que formaron la corte de Visconti, el príncipe del cine italiano.