Floral, de vinya

De flores… no tantas, tal vez, un poco de jazmín, más bien miel y frutos exóticos como el maracuyá. El color, oro pálido, y para ser exactos, color quinoa cocida. En boca, la entrada es potente e inesperado, untuoso, ácido, que parece una tormenta veraniega que se disipa tan rápido como llega. Por lo general, si la etiqueta del continente no coincide con el contenido nos llevamos una decepción, pero en caso del Floral no es así ya que es un blanco muy bueno. Elaborado a base de Macabeo y de la ya casi inaudita Malvasía de Sitges, este vino es muy recomendable para pescados, tanto blancos como azules, y mejor sin salsa, pero también para servirlo con ensaladas de la antes citada quinoa u otro vegetal. Aunque en la nariz sea potente, en boca es poco persistente, así que no lo mezclen con quesos o sabores picantes. Un vino más que interesante.

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A qué huele el campo?

Hay casos en los que la ficción supera la realidad, o como mínimo la dulcifica. El campo es un lugar duro para el ser humano y lleno de contrastes: frío – calor, tierno – cruel, bello – abrupto. Para los de ciudad, el campo es hermoso hasta que el olor a estiércol penetra a través de la ventanilla del coche. Ahí se acaba lo bucólico.
La idealización del campo se hace en la ciudad, a la que llegan sus productos listos para el consumo sin las asperezas de procedencia. Los urbanitas sólo apreciamos su lado más atractivo y refinado, manos limpias y sin cortes. Y esto es justo lo que pretende el “Perfum”, traernos los aromas de flores, miel, rocío y fruta ácida del campo para seguir mitificándolo.
El “Perfum” es el lado bonito del campo, sus aromas más deseados que nos recuerdan a los de una mujer, tanto en la vertiente Madre Tierra o en la versión más perversa del protagonista de la obra de Patrick Süskind. Lo que sí es cierto, es que este vino suele agradar en general más a las mujeres que a los hombres, sea por alguna de estas afinidades o porque muchos hombres, y por suerte cada vez menos, no saben cómo comportarse ante la delicadeza desbordada.
Y ahora sólo nos queda saber cuándo “perfumarnos”, pues yo diría que en muchas ocasiones. Para llamar la atención, es decir, cuando queremos atraer a alguien: “quédate a comer o al menos tómate una copita”. También cuando cansados de un día entre el tufo de ciudad, llegamos a casa, nos damos una ducha y nos sentamos a escuchar música, que sea Chopin por consonancia. Ah! que se nos ha olvidado la comida, pues bien, yo lo emparejaría con una ensalada elegante, de esas con marisco o salmón ahumado, o queso de cabra. 
Por cierto, recordar que al degustar un vino, mejor no echarse colonia ni perfume encima. No creo necesario explicar el por qué.

Enlace a Perfum

Caps y Qualia

Se llama Qualia a las cualidades subjetivas de las experiencias individuales como la percepción subjetiva de los colores, por ejemplo, la particular rojez de un vino. Los Qualia son experiencias incomunicables y hacen referencia a la conexión inexplicable entre las cualidades de la percepción y el sistema físico que es nuestro cerebro.

“Cap de Trons” (loco, sin juicio, descerebrado) es un vino que me regaló una tonalidad difícil de expresar. La busqué en un Pantone pero no hallé una referencia exacta. Casi me volví loco, como el tipo vestido a lo Beatle de la etiqueta. Y es que este vino tiene un tono espectacular, abisal, oscuro, remolacho y cerezo. Un tono irrepetible por medios químicos como las tintas de impresión. Una experiencia subjetiva no transmisible todavía menos con palabras.

Enlace a Ferré Catasús

Un vino marciano

Voy a hablar del Terraprima de forma muy subjetiva, para no perder las buenas costumbres. Yo resido en una zona privilegiada, entre el mar y el parque natural del Garraf. Dicho lugar es un tanto marciano ya que, la gran masa de roca calcárea que se iza justo desde la misma costa, sufre de insolación y sequedad extremas, además de ser castigada por vientos de levante y garbí. Por todo lo dicho, el Garraf es un lugar inhóspito para las plantas, animales y humanos.

Cuando uno se pierde por esta árida montaña tiene la sensación de que está en otro planeta. No obstante, estas condiciones extremas nunca son lo suficientemente duras para la vid ni para plantas aromáticas como el tomillo o el romero. Los de Can Ràfols dels Caus han elaborado, en este lugar, un vino tan marciano como el mismo emplazamiento. Mezcla de franc, garnacha y syrah, el Terraprima es un vino sin parangón. No se parece a nada conocido y tiene un carácter tan singular que podría decirse que no es terráqueo.

El Terraprima es el mismo Garraf. Su aroma me lleva inmediatamente a ese monte, con sus plantas aromáticas, arbustos, flores cimarronas y roca húmeda. Pero saboreándolo, no resulta tan abrupto como su orografía, es duramente aterciopelado. Este vino, es tan especial que la primera vez deberíamos consumirlo como aperitivo, sin mezclarlo con la comida. Ya en una segunda consumición, valdría la pena tomarlo con un xató de la zona o con un plato a base de pato.

Enlace a “Terraprima”

Honeymoon & jazz

Este vino tiene nombre de balada de jazz. Una luna de miel embriagadora, pero efímera como una noche o una botella. La balada Honeymoon podría haber sido interpretada y cantada por Chet Baker, como la espléndida versión que hizo de My Funny Valentine.

El Honeymoon es un vino ligero pero muy sincopado. Tiene un color dorado pálido como los reflejos del cromado de una trompeta y un aroma de cítricos, salvia e hidromiel que recuerda a un muscat. Pero el Honeymoon es ácido, fresco y perfumado, fantástico para mitigar el calor de una jam session y renovar las fuerzas de los músicos. Si tuviera un club de jazz, lo ofrecería en mi carta.

Enlace a “Honeymoon”
Enlace a Chet Baker

Si fuera Drácula bebería Jean Leon

Ayer encontré una botella de Jean Leon, la última que tenían en la bodega. Estaba en un rincón oscuro y recóndito, llena de polvo y recostada en la pared de ladrillo. La botella, de más de ocho años, parecía como si me hubiera esperado ocho siglos en el castillo Nosferatu.

Después, en casa y tras el enfriamiento de rigor, descorché el tesoro del vampiro y entendí por qué Drácula la tenía guardada durante tanto tiempo. Durante largos años en botella, el vino había limado las asperezas y sabía suave como si me acariciaran con un paño de terciopelo. Los aromas eran tan cárnicos y avainillados que pensé que estaba mordiendo el cuello de una dama.

En efecto, el Jean Leon es un vino de Hollywood. Su fundador tenía un restaurante, La Scala, al que las estrellas del cine solían frecuentar. No se si algún Drácula de la gran pantalla lo visitó y cató el Jean Leon, pero para los no tan talentosos como Bela Lugosi, Klaus Kinski o Gary Oldman, qué mejor que saborear un Jean Leon para sentirse por unas copas el personaje de Bram Stoker.

Enlace a Jean Leon
Enlace a “Vampyr” de Dreyer
Enlace a “Nosferatu” de Murnau
Enlace a “Nosferatu” de Herzog
Enlace a “Drácula” de Coppola

El vino más romántico

Hay una combinación de uvas que me parece de lo más romántico, son la moscatell y la gewürtztraminer. La primera mediterránea, la segunda germánica. Las dos son muy aromáticas y dan unos vinos suaves y blanquecinos. A muchas mujeres les encantan estos vinos ya que ellas saben apreciar la sensibilidad de este mundo. Yo consumo dos etiquetas indistintamente, el Viña Esmeralda de Torres y el Viña Mireia de Pinord, los dos del Penedés. Éstos se pueden tomar como aperitivo, para la comida y para el postre, y mejor estar acompañado del amor de uno, ya que su pronunciado aroma le confiere al vino un aire a dulce y meloso.

El aroma de estos vinos es muy penetrante y persistente, os recomiendo que oláis la copa después de haberlo tomado. En las paredes de cristal quedará su recuerdo intenso, como el jazmín que a veces encontramos en algunos jardines. Un olor que nos persigue y se impregna en nuestra memoria durante mucho tiempo. En sur y sureste de Asia, algunas mujeres portan jazmín en el pelo y tal vez por esto se considere a este arbusto como un gran afrodisíaco. Así que no dudéis en tomarlo con una ensalada de gambas, aguacate y cilantro aliñado con unas lágrimas de lima, pero sobre todo degustadlo en buena compañía.

Enlace a “Viña Esmeralda”
Enlace a “Viña Mireia”