Camins del Priorat


Cuando el Priorat saltó al estrellato internacional, muchos de los amantes de estos vinos quedaron excluidos de la posibilidad de adquirirlos. Vinos a más de 50€ no están al alcance de muchos bolsillos. Sin embargo, algunos productores de primera división como Álvaro Palacios, sacaron a la luz los “hermanos menores” de los inalcanzables. Camins del Priorat es uno de ellos. Sin ser un vino fuera de serie, agradará a más de uno. Y para los que quieran iniciarse en los vinos de esa tierra, será un buen comienzo. Es un vino fácil y poco complicado de saborear. Además, es muy versátil, irá bien para casi todo tipo de platos.

Camins del Priorat tiene muchos matices: cereza, violeta, azulado. En su consumo, manchó el mantel de mi bisabuela que ella misma había tejido probablemente en Falset, capital de la comarca del Priorat de la que era oriunda. Las manchas de vino son tremendas sobre blanco pero he descubierto que si justo después de manchar uno vierte sal en ella, luego es más fácil lavarlo.

Anuncios

EL26

Hace poco conocí un vino kosher muy interesante, El26 de Elvi Wines. Éstos son unos productores que están en varias regiones españolas empecinados en hacer buen vino, y en la mayoría de los casos lo consiguen. El26 se hace en el Priorat. Una DO que poco más se puede decir de ella, patria de vinos caros, intensos, alcohólicos, …y excepcionales.

En la copa, EL26 me desconcertó. Es un vino misterioso, oscuro, que ofrece un aroma enigmático y en pequeñas dosis. Los iniciados pueden pensar que este vino no destaca en nada, por este motivo no es recomendable para laicos. Sin embargo, EL26 es un vino pulido como un diamante, o mejor dicho, como un azabache por su tonalidad. Todo está en perfecto equilibrio. Nada destaca o ensombrece a nada. Las virtudes de este vino no se pelean para ser más evidentes, cada una está en su sitio, esperando a ser descubierta.

Un mito que no comparto es el de consumir tintos con carnes. A mí me gustan los tintos con algunas verduras, pescados y con legumbres. No soy amante de las comidas pesadas. Para el sábado, envés de un cholent o un chamin, prefiero unas lentejas sin carne. Cocidas con patata, calabaza, cebolla, pimiento y ajo, por ejemplo. Nada de ternera, cordero o chorizo. Precisamente, como EL26 es un tinto intenso pero sensible lo prefiero para las legumbres, como mucho para un estofado suave y dulce. Sinceramente, creo que un vino así se malbarataría con un plato duro y pesado. Me perece un sinsentido eclipsar este vino, cuando éste posee un balance y un suavidad tan hermosa.

Enlace a “El26”